Nunca hablamos de esto resentidas. Y esta es una de las que más nos persigue creo yo. O por lo menos llegó al top 5 de las cosas que más hacemos en lo que respecta a un él. Claramente es algo así como el deporte internacional más seleccionado por las mujeres. Recemos porque el 25% se salve por inconsciente, aunque es un tema que de a poco se va racionalizando. Va desde la realidad a una cantidad de series y libros, así que si, es una cosa alrededor del mundo. Sorprendentemente excede las barreras de los países, unificándonos en una cantidad innumerable de insistentes y fanáticas de causas perdidas. Saben de qué vamos a hablar hoy? Ya se los estoy contando: esa fucking manía de creer que con nosotras, ese chico malo va a cambiar.
Pffff, listo, terrible premisa que en contadas oportunidades podemos dar por válida. Tenemos como esa fijación en ese tipo de chicos. Como eso que digo yo, ya de primera, nos interesa ese que tanta bola no nos da. Partimos de esa base. Siempre nos da más intriga y con pequeñas muestras de que está atrás de nosotras, somos felices. Pero hay veces que eso sigue, y sabemos que él no es lo que diríamos un chico bueno. Para qué! Nosotras corremos a la cabina de teléfono más cercana, pegamos un par de vueltas, y nos calzamos el disfraz de Mujer Maravilla, dispuesta a ser quien salve a ese chico.
Si de una vez por todas lograste que más o menos se quedara con vos, empezás a intentar llevar todo al siguiente nivel, cuando generalmente estos muchachos son de esos que el compromiso les hace poner cara de limón. Pero no te das por vencida porque estás convencida de que ese tipo, es capaz de cambiar por vos. Es por eso que le das tantas oportunidades de demostrarlo y siempre se gana perdones imposibles de contar. Encima es ooooobvio que te puede! Que combinación del orto: chico malo que encima te puede. Dale, es que podemos estar peor? Nos suelen coincidir ese tipo de patrones masculinos.
Estas relaciones enfermizas en las que nos encanta meternos, en las que siempre por razones que ni siquiera podés encontrar ahí te ves una vez más escuchándole excusas que mientras tu parte razonable te dice: ‘No, cómo te va a decir eso, qué se cree que sos?’. Pero tu otra parte, esa súper sensorial y pragmática (y por mucho, un poco estúpida), lo está viendo, le conoce esa cara de comprador, esa fucking sonrisa que lo hace tan persuasivo y vos como una boluda, por más que estés al borde de la más aguda histeria, esas cosas tienen como un efecto limpiador en nosotras y puf, listo. ‘Si, te entiendo.’ Y mi enojo, y mi histeria? Ah si, cierto me la robaste vos.
En fin, creo que sería más rentable colgar la capa y el lazo de la justicia, para irnos a salvar pingüinos. Esos si se dejan salvar. No como estos que mínimo uno tenés en tu lista. Y esperemos que sea sólo uno. Pero como todas sabemos, uno es más que suficiente razón para que nos salga la heroína de adentro con delirios de ‘Si me voy, él va a venir a buscarme.’ No. Y es en donde ese límite entre remedio y enfermedad se confunden todo el tiempo. Pero bueno, así y todo, no niego nada de lo que me divierto con esto.
Hoy les dejo de yapa, una canción que es este tema resumido en un par de acordes. ‘Él no es un chico que puedas cambiar/aunque sé que deberías hacerlo/ Él no es un chico que puedas domar/no dejes que se burle de vos/ No trates de hacer que te vas, que no te va a detener /Él no es un chico que puedas atar, pero se que querés hacerlo/ Y podés esperar toda la noche, y todos los días/Pero él es un chico que no vas a poder cambiar.’(Escuchala acá!)
Amén. Resentidos, parciaaaales, deséenme suerte.
Ash is off!

P.D: Si, se lo sigue perdiendo!

1 Comment

  1. Stephanie On 10 de noviembre de 2010, 16:39

    Sinceramente, nunca me sentí mas identificada con un post, como hoy con el tuyo. A todas por lo menos una vez nos toco tratar con un espécimen así. Por el que estamos cegadas y negamos la realidad, el es así, y no va a cambiar mas.

    Me encanto!
    Saludos!
    Suerte en los Parcialitos!