La realidad es que no somos todas iguales, y si bien nos pasan cosas parecidas cada tanto, no todas reaccionamos igual cuando ese idiota nos corta el rostro. Claramente cada una tiene su manera de ir, de a poquito, sobrellevando la situación. Técnicas, tácticas y métodos para intentar no perder la calma. Aquí un pequeño recuento de ellas.

Terapia Regresiva: más allá del tinte masoquista, por ahí para hacer catarsis, se necesita enfrentar los hechos cara a cara. Para esto nos encontramos revisando otra vez esas conversaciones, viendo otra vez esas fotos, y releyendo esos mensajitos que todavía no podés borrar. Abrís la cajita esa llena de souvenirs de ustedes, y te pones a recordar, dejando escapar alguna sonrisita o alguna que otra lagrimita. Sabés que sos el cliché de una película, pero no lo podés evitar. Es el paso que a vos te sirve para dejarlo atrás, o por lo menos guardado con esas otras cosas que ya no te sirven. Tomá.

Terapia de Superación: quizás un paso siguiente a la terapia de arriba, pero aunque no lo crean, muchas optan por esta desde un principio. Si, que mejor que descargar todo eso borrando absolutamente todo lo que te dijo, mandó, contó, mostró? En un arranque de valentía y cierto pequeño brote psicótico, tiramos todo eso que nos recuerda a él. Dale, así cuando prenda la compu no tengo que verte la cara, pedazo de gil. Los efectos inmediatos de esta terapia son sorprendentes, te sentís una mujer fuerte y súper decidida a terminar todo eso. Claro, ojo con las recaídas, porque no todas las cosas van a parar a la papelera de reciclaje.

Método Depresivo: algo convencida de que lo de ustedes ya fue, no podés evitar quedarte escuchando esas canciones tan poco adecuadas como un I don’t want to miss a thing o un It must have been love, alguno de esos lentos super tiernos que hoy te hacen querer llorisquear un poquito, sin que nadie se entere demasiado. Se nos hace inevitable no dejar esas cosas que nos recuerdan a algo, empeñándonos en olvidarlo a la vez. Son de esas que se ponen un combo de películas románticas y le termina hablando a la tele diciéndole No, Rose, no le digas que no! Él te quiere, ese no! Mientras acompañas la velada con alguna que otra carilina preguntándote por qué es así el amor?

Terapia Ocupacional: si, porque ahora que tenemos un lugar vacío en nuestra vida, lo único que nos queda por hacer es ubicar la mente en algún otro lugar que nos impida pensar demasiado. Entonces podemos pasar de las actividades deportivas a salidas inventadas de la nada, a cursos de lo que se te presente, a comprar ropa por deporte también o arrastrar a nuestras amigas a noches de boliches. Sos la primera que tira ideas de que hacer, porque algo tenés que hacer.

Terapia Grupal: qué mejor que descargar toda esa ira incontenible con el idiota que juntándote con tus amigas? Si hay un espacio más propicio que una madrugada entre chicas dispuestas a bardear con vos al gil ese que se atrevió a dejarte, acompañado de muchas cosas ricas para comer, quiero que ya me estén comentando donde se hace. No hay mejor ámbito para dejar atrás al susodicho, además todas las tuyas estarán más que contentas con que las dejes compartir esos momentos de bardeadas express. Nos encantan esas cosas, todos lo sabemos. Y para qué están las amigas?

Método ácido:
acá nos sale el odio al amor. Ironías puras mezcladas con ciertas cantidades de enojo y ganas de volver a encontrarte al idiota para decirle en la cara todo lo que te hizo. Sería de esas que estarían encantadas de armar un tiro al blanco con su cara. Son de esas que ahora, cuando miran las pelis románticonas o las novelas teñidas de amor adolescente, les salen esos comentarios ácidos como por ejemplo ‘Ja, claro, total ella es una idiota no? Mandalo a freir churros, no te quiere nada flaca, no seas tan idiota’. Hacemos extensivo y hacia fuera nuestra bronca con un solo espécimen. En estos momentos somos las menos adecuadas para dar consejos sobre eso llamado amor, de repente todos son idiotas, eso que te dijo Juancito es mentira, y todos te meten cuernos. Sabes que lo vas a superar, pero por estos momentos, lo único que recomendamos al resto es que tengan a mano unos antiácidos.

Y quién sabe cuáles otros métodos experimentaran ustedes en ese afán de sentirse bien. Resentida no recomienda los olvidos momentáneos inducidos por las terapias etílicas, después te sentís peor y no estamos para eso. Así que, una pequeña muestra de esas cosas que nos ayudan a encontrar nuestro cauce, nuestro equilibrio para poder volver a pensar que no hay dudas, si o si, alguno se lo debe estar perdiendo.
Saludos y gracias!

(4) Comments

  1. Melodías vibradoras On 9 de julio de 2010, 11:50

    es genial tu blog pequeñaaa! :)

     
    sandivina On 11 de julio de 2010, 5:06

    Da igual la terapia que se use mientras funcione.
    Buenísimo post

     
    Marina Belén On 12 de julio de 2010, 11:13

    todas las terapias al mismo tiempo también vale.
    Me encantó el blog, beso :)

     
    victoria On 12 de julio de 2010, 18:20

    jajajajaja es genial, pase por todas, en los miles de "rompimientos" con mi ex