Hace cuánto que no sabes de él? Y, ponele que unas semanas…Habías pensado en mandarle algo pero después desististe. Che, se está conectando poco. En qué andará? El sábado, dónde dijo que iba? Miles de preguntas que te llegan cada tanto, dudas que se pueden ver fácilmente contestadas tras un momento de estupidez máxima mezclado con un poco de aburrimiento. Bueno, ya fue, le miro el perfil de Facebook. Listo, sucedió. El mal del masoquista, el mal del curioso, el mal del pelotudo. Este es uno de esos problemitas que para mí, no se van con la edad. Esa manía que tenés de saber siempre de él, de enterarte qué hizo, con quién lo hizo y cuándo. De enterarte quién es esa que no para de comentarle los estados, quién es ese amigo que le está diciendo de ir a bailar el finde.
Reuniste fuerzas y todo lo que hiciste fue tipear un nombre en el buscador, y con cada letrita que vas sumando, el corazón se te agita y aproximadamente por sílaba, tenés 35 posibilidades por las cuales no sabes de él. Con un click decisivo, ya estás ahí y empezás a chusmear. Y es acá en donde el camino se bifurca una y otra vez. Los perfiles de la web de tu chico son tierra de nadie. Nunca sabes con que te vas a encontrar. Quizás no haya nada demasiado incriminatorio, quizás encontraste unas fotos etiquetadas del finde anterior y por lo menos sabes que hizo. Todo muy lindo, ves que te preocupabas por nada? O no? Por ahí te pones a investigar un poco, y te das cuenta que hay una tal Rocío que le comenta bastante…Aaah…Rocío. Y esa quién es? Qué se hace la simpática esta tarada? Qué onda esta mina? Lo peor está sucediendo, lo más resentido y femenino que hay después de Andrés, según esta chica que te lo reconoce. Quién no bardeó aunque sea un poquito a esa otra que no tiene nada que hacer al lado nuestro? Y ni hablar al lado de él, claramente. En un ataque de curiosidad te vas a ver el perfil de ella. ‘No, igual, no es taaaaan linda…’ Listo, estás en un vórtice profundo de histeria. Seguís leyendo, se sigue haciendo la simpática, y encima este tarado le contesta! Ah bueno, AH BUENO. Enseguida, tras unos pocos, muuuy pocos minutos de reflexión (porque seguís con esa estupidez momentánea), le comentás algo vos también. JAAAA! Mirá como marco territorio, querida! Y a todo esto llegás si sos de las valientes, de las que prefieren saber. Porque tenés la opción de mirar de reojo no más, y no traumarte demasiado. Porque esa es la segunda parte de la historia, quizás no era nadie esa Rocío…no, seguro que a él tanto no le importa…Quizás es sólo una amiga…Si claro, pensás, no seas ingenua, te decís.
Y ahí empieza la parte fea, el nudo de la historia. Vos sola con las pistas que tenés sobre la mesa, ya te haces la idea de donde la conoció, a qué hora, si le gusta ir a la playa, si desayuna café en la mañana, si le gusta el color rojo, y qué intenciones tiene. Si, vos le sacás la ficha solita, no necesitás a nadie que te cuente nada. Porque sos perfectamente capaz de hacerte la cabeza sola. Y llegar a la conclusión de que pobre, debe estar como vos. Le debe encantar. Porque más que a ella, lo conocés a él. Lo cual lo hace peor. Es así que luego de unos minutos en donde tenés armada toda la psicología de Rocío y tenés un par de puteditas inofensivas listas para lanzar al aire, ya estás menos segura de que hacer que antes. Pero ya fue, ahora que sabes quizás lo usás en tu estrategia…No?
Esa maldita manía de revisar cada perfil de la web que tiene. Y qué podemos hacer amigas? Si nos mata la intriga! Y estamos pasando por esa etapa stalker que necesitamos conocer de todo de su vida, o no todo, pero algo. No lo podemos evitar. Pero no desesperen, ya van a ver, va a llegar un día en que de a poco, no lo vas a hacer más. Y el mundo volverá a estar en un equilibrio bastante conveniente, libre de histerias pasajeras, y de Rocíos que crees conocer. Pero hasta que ese día llegue, seguiremos ahí, al pie del cañón, bien cerquita de la línea de fuego. Mientras estamos en esa batalla propia de conquistarlo.
Vamos chicas, que todas podemos, y como siempre les digo y pretendo no cansarme de decir, es demasiado probable de que alguien por ahí se lo esté perdiendo. En un ambiente libre de Rocíos, Agostinas y otras, eso es seguro. Mirá cuando vos seas la Rocío de otra persona? Apaa, esa te gustó, jaja.
Saludos para todos, y gracias por la buena onda de siempre!

(8) Comments

  1. Mary- On 10 de marzo de 2010, 15:31

    Mi Rocío tiene nombre y apellido, y la bronca es mutua! Jaja.
    Un beso Ash, como siempre muy buena y realista la entrada!
    Se feliz :)

     
    Lulita On 10 de marzo de 2010, 16:46

    TAL CUAL, tal cual! somos máquinas de hacernos la cabeza por cualquier cosita que veamos en su fb ¬¬ jaja
    un beso Ash! sos una genia escribiendo :)

     
    Yami:) On 10 de marzo de 2010, 17:58

    Y si, somos tan histéricas, pero siempre con razon;)
    Me encanto tu entrada, muy realista ee!
    Que estés bien locura, un beso!

     
    nat On 11 de marzo de 2010, 18:14

    Justamente en esots momentos es cuando agradezco a zeus que el susodicho no tenga facebook.. pero tiene blog (que este ultimo tiempo se convirtio en un blog tierno y cursi para la novia.. maldita perra)

    muaaaaa

     
    Noelia Adducchio On 12 de marzo de 2010, 9:29

    Hola, hace un tiempo empecé a leer de tus cosas y la verdad que me cago de risa."Qué se hace la simpática esta tarada?" es genial... sobre todo para mi persona antipática. No tengo facebook pero sé lo que es querer saber en que anda algún infeliz.
    Beso

    Noelia

     
    Chelys On 13 de marzo de 2010, 5:52

    Muy cierto... Pero si soy yo!!!! Mi rocio tiene nombre, apellido... y vive cerca de la casa de EL ...

    Yo no lo acoso, simplemente lo tengo vigilado. Al fin al cabo, siempre quise lo mejor para el... y esa "Rocio" no es lo mejor...


    Besos...

     
    El alter ego de Mabel On 13 de marzo de 2010, 7:12

    Fuera de joda: ¿comentar estados ajenos es señal de histeria?
    Perdón, pero estamos los que crecimos sin pero vivimos con (internet), y somos una generación francamente cagada porque nunca sabemos si las cosas significan mucho o nada.

     
    By Grupo Divina On 25 de marzo de 2010, 4:42

    La curiosidad mató al gato...el que no quiera saber que mejor no investigue pero sí...todas somos gatas más de una vez en la vida..